Tempus Fugit

Tempus Fugit

El tiempo debe ser el culpable más famoso. ¿Cuantas veces le toca a él recibir los golpes que no merece? Seguro que en la última semana habéis oído más de una vez alguno de los mantras-escusa más famosos: “Hubiese ido pero no me dio tiempo”, “Me encantaría ir pero no llego”, “Quería venir pero se me echó el tiempo encima”.

Todo mentira. Bueno, todo todo no, pero la mayoría de las veces se lo atribuimos al tiempo cuando en verdad es culpa de la mala organización, de la falta de energía o simplemente de la pura pereza. Igual que el deporte llama al deporte y es más fácil hacer rendir mejor cuanto más entrenas, la gestión del tiempo se práctica. Si te acostumbras a aprovechar el tiempo es mucho más fácil sacarle todo el partido a tu día. Si arrastras las horas, cada vez te arrastraran más a ti.

Es un poco como esa famosa leyenda del pueblo Cherokee:

Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía: “Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión.”
El nieto preguntó: “Abuelo, ¿dime cuál de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?”
El abuelo contestó: “Aquel que yo alimente”

Así que ya sabes, siempre que te inviten a un evento di que sí. Ves. Descubre. En alguno estaremos nosotros y te aseguro, que si te apetece, tendremos tiempo para hablar un ratito.